martes, 28 de octubre de 2014

Los peligros de las bebidas energéticas para la salud


Desde que hace unos años, las bebidas energéticas se pusieron de moda, su consumo no ha dejado de crecer. Al contrario de lo que da a entender esta denominación, estas bebidas no aportan una dosis de energía extra sino una gran cantidad de cafeína.

En este artículo se aportan detalles sobre qué efectos tienen las bebidas energéticas en el corazón, cómo un mal uso de puede ser peligroso para la salud, sobre todo, de los jóvenes, cuánta cantidad se consume en la Unión Europea y cuáles son las recomendaciones de los expertos.

Las bebidas energéticas son refrescos que contienen un combinado de diversas sustancias entre las que destacan la cafeína, los aminoácidos (como la taurina), carbohidratos (como glucoronolactona, un derivado de la glucosa), vitaminas y, a veces, extractos de plantas medicinales, como el ginseng o el guaraná. Es importante diferenciarlas de las bebidas para deportistas, diseñadas para la recuperación de sales minerales después de una actividad física intensa.
Una lata de bebida energética o energetic drink contiene una dosis de cafeína que equivaldría, aproximadamente, a la de cuatro tazas de café filtrado, o a la que aportan dos expresos, a la de casi cuatro latas de cola o, según el Comité de Toxicología del Reino Unido, a seis tazas de té: alrededor de 300mg.

Combinados de bebida energética: aumenta el peligro

En adultos sanos, se considera un consumo moderado entre los 100 mg y 300 mg de cafeína al día (cifra que supera una lata de la mayoría de las bebidas energéticas) y las dosis máximas recomendadas alrededor de 400 gramos. En principio, los especialistas están de acuerdo que en personas adultas, la ingesta relativamente importante de cafeína de manera puntual no supondría ningún problema, sino se asocian a otras sustancias como el alcohol.
De hecho, este es una de los peligros mayores de estas bebidas cuando se mezclan con alcohol, un combinado en auge, sobre todo, entre la población joven. La asociación bebidas energéticas y alcohol puede provocar efectos indeseables como alteraciones cardiovasculares, como taquicardia, palpitaciones o aumento de la presión arterial, insomnio, nerviosismo y falta de coordinación motora. A ello se le suma la la falsa idea de que 'repara' los efectos del alcohol cuando, en realidad, únicamente compensa las funciones intelectuales, pero no la coordinación motora. Solo oculta la embriaguez. Esta ilusoria sensación de control puede provocar que quienes hayan bebido, opten por conducir creyendo que están en condiciones de hacerlo, con el peligro que supone.

Bebidas energéticas: efectos sobre el corazón

Un reciente estudio realizado por expertos de Universidad de Universidad de Bonn (Alemania) publicado en la revista de la Radiological Society of North America señala que las bebidas energéticas con cafeína y taurina tienen, a corto plazo, un impacto significativo en la contractibilidad del corazón. El estudio se realizó en 18 voluntarios sanos a quienes realizaron una resonancia magnética cardiaca antes y una hora después de consumir un refresco con taurina (400 mg por cada 100 ml) y cafeína (32 mg por 100 ml).
Aunque no encontraron diferencias significativas en la frecuencia cardíaca, la presión arterial o la cantidad de sangre expulsada por el ventrículo izquierdo, y a la espera de que se arrojen nuevas evidencias, los especialistas aconsejan a las personas con trastornos cardíacos que eviten su consumo, ya que los cambios en la contractilidad podrían desencadenar arritmias.

¿Qué cantidad de bebidas energéticas se consume?

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA en sus siglas inglesas) publicó en 2013 un informe en el que se recopilaban los datos sobre el consumo de las bebidas energéticas por grupos de población. En la encuesta participaron más de 52.000 personas de 16 Estados miembros, seleccionados para conseguir una cobertura adecuada de la población y de los diferentes patrones de consumo. Debido a que no hay una definición concreta de qué son las bebidas energéticas se incluyó a las bebidas sin alcohol, con cafeína, taurina y / o vitamina, como mínimo y que se comercializan por sus potenciales efectos estimulantes y energizantes.
Las conclusiones que recoge el citado informe son las siguientes:
  • Adultos, de 18 a 65 años: el 30% de los entrevistados afirmaba que consumía bebidas energizantes. De estos, el 12% eran grandes consumidores de 4-5 unidades a la semana (4,5 litros de media cada mes). El 11% consumían en una sola sesión, al menos 1 litro.
  • Adolescentes, de 10 a 18 años: el 68% de los entrevistados aseguraba que las consumía de manera habitual. El 12%, unos 7 litros mensuales, y el 12% bebían como mínimo un litro en una sola sesión.
  • Niños, de 3 a 10 años: el 18% de los entrevistados eran consumidores de estas bebidas. De estos, el 16% aseguraba un consumo medio de 0,95 litros a la semana (cerca de 4 litros por mes).
  • Mezcladas con alcohol: en forma de combinado lo toman el 56% de los adultos y el 53% de los adolescentes consumidores.
  • Asociadas al ejercicio físico: alrededor del 52% de los adultos y el 41% de los adolescentes afirmaron que consumían bebidas energéticas durante la actividad física.

Bebidas energéticas: recomendaciones de los expertos

Según un informe elaborado por el Comité Científico Asesor de Seguridad Alimentaria, la Agencia de Salud Pública de Cataluña recomienda de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ASPCAT):
  • No mezclar estas bebidas con alcohol.
  • Embarazadas y mujeres lactantes, niños, personas sensibles a la cafeína, con trastornos cardiovasculares o neurológicos deberían abstenerse de consumirlas.
  • No utilizarlas para reponer los líquidos perdidos en la actividad física intensa: la cafeína tienen efectos diuréticos y aumenta el riesgo de deshidratación. En estos casos hay que beber agua o bebidas diseñadas para ello.

Mejora el rendimiento deportivo pero con efectos secundarios

En los últimos años, las bebidas energéticas se han puesto de moda también entre los deportistas. Se estima que la mitad las consume de manera habitual durante los entrenamientos o antes de competir. Sin embargo, su uso no está exento de efectos secundarios, como lo han demostrado expertos de la Universidad Camilo José Cela, de Villanueva de la Cañada (Madrid).
En el estudio -'El uso de bebidas energéticas en el deporte: la percepción ergogenicidad y los efectos secundarios en los atletas masculinos y femeninos'- se siguió durante cuatro años a deportistas de élite de diversas disciplinas (futbol, rugby, tenis, baloncesto, voleibol, natación, hockey y escalada): un grupo tomó el equivalente a tres latas de bebida energética y el otro, una bebida placebo antes de una competición deportiva.
A pesar de que los resultados muestran que estas bebidas energéticas - estimulantes, según la Organización Mundial de la Salud- mejoran el rendimiento deportivo entre un 3% y un 7% (como la velocidad de los nadadores, la potencia muscular y la fuerza en los escaladores o la precisión en los jugadores de voleibol, entre otras) también provocan efectos no deseables. Los resultados mostraron que el grupo que tomaba bebidas energéticas sufrieron con más frecuencia de insomnio, nerviosismo y el nivel de activación después de la competición, efectos relacionados tradicionalmente con el consumo de bebidas con cafeína. Los autores señalan, tal y como publica la British Journal of Nutrition, que no hubo diferencias significativas entre sexos, ni en la percepción de los efectos positivos ni en la de los secundarios.

martes, 14 de octubre de 2014

Liberate del Stress con la Risoterapia: una herramienta positiva para sentirnos plenos y satisfechos


La risoterapia es un proceso terapéutico en el que mediante la risa y otras técnicas se busca la forma de sentirse plenos y satisfechos. La risa moviliza la columna vertebral, mejora la tensión arterial y da más oxígeno. Segrega hormonas de la felicidad: serotonina, dopamina, adrenalina y endorfinas.

Cuando reímos a carcajadas se activan entre 100 y 400 músculos. Porque la risa es buena para nuestra salud y no sólo en lo anímico. La risa tiene beneficios fisiológicos y por eso la risoterapia existe y se puede utilizar como el motor de un cambio positivo en nuestras vidas. 
Como explica Irene Fernández Megina, fundadora y directora de la Escuela de Risoterapia de Madrid, la terapia de la risa engloba toda una serie de dinámicas vivenciales en las que se combinan movimiento, juegos y técnicas procedentes de la meditación activa, las dinámicas de grupo, el baile libre, la arteterapia o la musicoterapia, entre otras disciplinas. 
La risoterapia, define Megina, es un proceso terapéutico y de crecimiento personal en el que mediante la risa y otras técnicas vivenciales con alto grado de interacción encontramos la forma de sentirnos plenos, satisfechos y felices. "En 20 segundos de carcajada sana, se realiza la misma cantidad de ejercicio aeróbico que remando durante 3 minutos", señalan en esta escuela.

Los principales beneficios fisiológicos de la risas son:

  • Moviliza la columna vertebral, lo que ayuda a aliviar el estrés y los dolores de espalda.
  • Fomenta la secreción de las denominadas hormonas de la felicidad: serotonina, dopamina, adrenalina y endorfinas que producen una sensación física de bienestar global.
  • Cardiovasculares: mejora la tensión arterial y los procesos asociados.
  • Pulmonares: al reír conseguimos el doble de oxígeno, una hiperventilación natural que favorece a todos los procesos del organismo.

La risa, una herramienta no un fin

Quienes ejercen la risoterapia proceden fundamentalmente de los ámbitos de la fisioterapia, la psicología y la expresión corporal. La risa se emplea como una herramienta más y no como un fin en si mismo ya que facilita entrar en terrenos más profundos sin la resistencia que se podría dar en otros contextos terapéuticos.

Según señala Fernández Megino, no se fuerza la risa desde el exterior como en el caso del humor sino que se busca conseguir un estado de felicidad que facilite la risa, en el que se ríe para estar bien. Se trabaja sobre los sentidos para estar más atento y focalizado al disfrute. Para ello se aplican técnicas de la psicología positivista que se centran en las habilidades que comparten las personas genuinamente felices. Así, en los talleres se entrenan los estados de felicidad y optimismo a través de dinámicas de grupo y juegos.
Megino distingue entre dos tipos de risa, la risa de descarga y la risa relajada. En la risa de descarga reímos de lo que no nos permitimos normalmente: el poder, el dinero, el sexo y aquello que nos hace parecer tontos o estúpidos. La risa relajada es la más cercana a la felicidad, es una risa amplia y no es tan sonora, en ocasiones es como un suspiro.
Aunque la risa es contagiosa, la terapeuta señala que existen ejercicios físicos que la promueven jugando con la respiración por ejemplo o con la emisión de sonidos. También se trabaja sobre la risa interior a través de la meditación o técnicas psicológicas como los denominados 'anclajes' a través de los que se generan compromisos personales con uno mismo. Según señala la terapeuta, la mayoría de personas sitúa su 'yo esencial' en el corazón, de ahí que se practique la sonrisa al corazón para estar a la escucha de nuestros intereses reales.

lunes, 15 de septiembre de 2014

El aceite de pescado podría reducir la frecuencia de convulsiones epilépticas


El aceite de pescado son capaces de cruzar del torrente sanguíneo hasta las células del corazón donde trabajan para estabilizar el ritmo cardiaco y proteger contra los ataques al corazón. Esto es particularmente importante para las personas con epilepsia, ya que tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir un ataque cardiaco que los que no padecen la afección.

La investigación experimental indica que los ácidos grasos omega 3 también pueden atravesar en el sistema nervioso central, donde reducen la excitabilidad de las células del cerebro que desencadenan convulsiones. Pero análisis previos revelaron que altas dosis de aceite de pescado en la frecuencia de convulsiones en personas cuya epilepsia ya no responde al tratamiento no afectaron a la frecuencia de las convulsiones.
A las 24 personas de este nuevo estudio, cuya epilepsia ya no era sensible a los fármacos, se les administraron tres tratamientos separados por un periodo de seis semanas y con una duración de diez semanas. Estos consistieron en: tres cápsulas de aceite de pescado al día (dosis baja), equivalentes a 1,080 mg de ácidos grasos omega-3 cada día, más tres cápsulas de aceite de maíz (placebo); seis cápsulas de aceite de pescado al día, lo que equivale a 2,160 mg todos los días; y tres cápsulas de aceite de maíz dos veces al día.
El número medio de convulsiones entre los que tomaban aceite de pescado en bajas dosis fue de alrededor de 12 en un mes, en comparación con un poco más de 17 ataques mensuales en el caso de la dosis alta, y poco más de 18 para el placebo, lo que equivale a una caída de un tercio (33,6 por ciento) en el número de convulsiones cuando la dosis es baja, según el trabajo, publicado en 'Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry'.
Dos personas en el grupo de la dosis baja estaban completamente libres de crisis durante las diez semanas de la prueba pero ninguna de las personas que tomaban la alta dosis o el placebo se libró de tener convulsiones. Las dosis más bajas de aceite de pescado también se relacionaron con una modesta caída en la presión arterial de 1,95 mm Hg durante las diez semanas, a diferencia del aceite de pescado em alta dosis que se asoció con un aumento promedio de 1,84 mm Hg.
Sin embargo, el aceite de pescado no se relacionó con cambios en la frecuencia cardiaca o de los niveles de grasa en sangre o la gravedad de las convulsiones. Los investigadores advierten que es necesario un estudio mucho más amplio para confirmar o refutar estos resultados antes de sacar conclusiones y formular recomendaciones, pero escriben que "el aceite de pescado en dosis bajas es una intervención segura y de bajo costo que puede reducir los ataques y mejorar la salud cardiovascular en las personas con epilepsia".

miércoles, 20 de agosto de 2014

El Tabaco abre una luz de esperanza en la lucha contra el EBOLA



El medicamento experimental ZMapp contra el virus del Ébola, producido en plantas de tabaco, parece darle más futuro a esta planta, que parecía tener sus días contados por los recortes de subvenciones y campañas antitabaco en todo el mundo.

El medicamento experimental ZMapp contra el virus del Ébola, producido en plantas de tabaco, parece darle más futuro a esta planta, que parecía tener sus días contados por los recortes de subvenciones y campañas antitabaco en todo el mundo.
Es que el tabaco cuenta con dos grandes ventajas para la producción de medicamentos. Sus genes se pueden manipular fácilmente, y su producción es muy alta.
Se está empleando en forma experimental para fabricar albúmina humana, de uso esencial a nivel hospitalario. Tanto en este caso como en la producción contra el virus del Ébola, la clave reside en la introducción de genes humanos en el genoma de la planta, un tipo de cultivo transgénico que no ha provocado reacciones de rechazo.
En cuanto a un tema económico, los productores europeos de tabaco podrían recibir con esperanza cualquier uso alternativo de este vegetal, pero reconocen que hasta ahora no hay ninguna iniciativa de esa clase que pueda aliviar los campos. De una situación inicial en que el 80% de sus ingresos venían de subvenciones europeas, y solo el 20% se cubría con la comercialización, se ha pasado a la situación contraria. Por lo tanto, el sector ve con bastante angustia la eliminación completa de las subvenciones previstas para2015. Pero si los cultivos tuvieran objetivos médicos, la UE tendría que prescindir de sus prejuicios, consideran las autoridades del Grupo Consultivo de Tabaco que asesora a Bruselas.
Pero la reciente muerte del misionero español Miguel Pajares demuestra que el ZMapp no es una panacea todavía. También es cierto que este paciente recibió el medicamento experimental en una fase muy avanzada de la enfermedad, y que los dos cooperantes norteamericanos tratados con el mismo producto, y que lo recibieron antes de ser repatriados, están evolucionando muy bien. De hecho,  aseguran que su recuperación comenzó a notarse apenas una hora después de recibir el fármaco experimental.
Esto ha movido a la Organización Mundial de la Salud a autorizar su administración en países africanos afectados, a pesar de la inexistencia de ensayar clínicos que lo precedan.
Mapp Biopharmaceutical, con sede en San Diego, California, comenzó su actividad en 2003, y consiguió hace dos años su resultado más prometedor hasta la fecha. En un ensayo con macacos rhesus hecho en colaboración con instituciones gubernamentales y publicado en PNAS, los científicos de la empresa mostraron que su flamante anticuerpo monoclonal, llamado ZMapp, era capaz de proteger contra el Ébola en esos primates no humanos. Este es por lo general el último protocolo que debe cumplimentar una nueva molécula para que los reguladores le autoricen un ensayo clínico. Que la OMS autorice su uso en humanos es excepcional, y da una idea de la gravedad de la crisis africana.
Los ensayos con monos ya revelaron un claro efecto del tiempo. Cuando ZMapp se administró una hora después de la infección, todos los monos se salvaron; cuando se hizo 48 horas después de la infección, se salvaron dos tercios. La investigación fue encabezada por el virólogo militar Gene Olinger, del Army Medical Research Institute of Infectious Diseases (Usamriid). “Hasta ahora, todos los intentos de usar anticuerpos para proveer protección contra el virus Ébola habían fracasado”, explica este científico del ejército en una nota de Mapp Biopharmaceutical. “El nivel de protección contra la enfermedad (del nuevo anticuerpo) es impresionante”, añade en referencia a los resultados en monos.
ZMapp es en realidad un cóctel de anticuerpos monoclonales desarrollado inicialmente en un ratón modelo de infección por Ébola, según la información facilitada por la empresa. Un anticuerpo monoclonal es una especie química homogénea (una proteína concreta), a diferencia de las colecciones complejas de anticuerpos, más bien irreproducibles, que se obtienen extrayendo sangre a animales infectados.
Los genes para estos anticuerpos fueron después adaptados para su uso en humanos (humanizados, en la jerga) y transferidos a plantas de tabaco para su producción eficaz y barata. El presidente de Mapp, el científico Larry Zeitlin, coordinador del estudio publicado en PNAS, asegura que el fármaco obtenido de tabaco es muy superior al producido en sistemas convencionales, como las células de mamífero en cultivo. El tabaco ahorra tiempo, aumenta la cantidad de anticuerpo monoclonal producido y reduce mucho el coste de producirlo. Adaptar el sistema a la generación de un nuevo anticuerpo solo lleva dos semanas.
Lo cierto que la firma de San Diego y la propia Organización Mundial de la Salud se están jugando mucho: si las dosis de ZMapp enviadas a los países africanos que están sufriendo por el virus del Ébola resultan no ser útiles, será un gran problema para la empresa que lo fabrica, y para el organismo de las Naciones Unidas que lo autorizó saltándose sus propios protocolos. Pero si el medicamento salva vidas, habrá lugar para un argumento sólido para acelerar los mismos procedimientos en otros casos, y el tabaco podrá opacar su reputación de mortal.

lunes, 11 de agosto de 2014

Confirmado el vínculo entre la falta de vitamina D y el riesgo de demencia y Alzheimer














La deficiencia de vitamina D se asocia con un riesgo significativamente mayor de demencia y enfermedad de Alzheimer en las personas mayores, según un sólido estudio liderado por expertos de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, en colaboración con científicos del Hospital Universitario de Angers y las universidades norteamericanas Internacional de Florida, de Columbia, de Washington, Pittsburg y de Michigan.

El equipo analizó ancianos estadounidenses que participaron en el Estudio de Salud Cardiovascular y descubrieron que los adultos que eran moderadamente deficientes en vitamina D poseían un 53 por ciento más de riesgo de desarrollar demencia de cualquier tipo, elevándose el riesgo al 125 por ciento en los que eran muy deficientes.
Resultados similares se registraron para la enfermedad de Alzheimer, con los miembros del grupo moderadamente deficientes siendo un 69 por ciento más propensos a desarrollar este tipo de demencia, aumentando hasta un 122 ciento el riesgo en aquellos con deficiencia grave.
El estudio, financiado en parte por la Asociación de Alzheimer y publicado este miércoles en la edición digital de 'Neurology', analizó a 1.658 adultos de 65 años y más que eran capaces de caminar sin ayuda y estaban libres de demencia, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares al inicio del análisis. Se siguió a los participantes durante seis años para ver si desarrollaban Alzheimer u otras formas de demencia.
Los autores esperaban encontrar una asociación entre los niveles bajos de vitamina D y el riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer, pero los resultados fueron, a su juicio, sorprendentes, al detectar que la relación era dos veces más fuertes que lo que se había previsto. Los expertos creen ahora necesario realizar ensayos clínicos para determinar si el consumo de alimentos como el pescado azul o tomar suplementos de vitamina D pueden retrasar o incluso prevenir la aparición de Alzheimer y demencia.
La demencia es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, con 44 millones de casos en todo el mundo, un número que se triplicará para el año 2050 como consecuencia del envejecimiento acelerado de la población. Se cree que mil millones de personas en todo el mundo tienen niveles bajos de vitamina D y muchos adultos mayores pueden experimentar un empeoramiento de la salud como resultado de ello.
Esta investigación es, según sus autores, el primer estudio a gran escala en analizar la relación entre la vitamina D y el riesgo de demencia en el que el diagnóstico fue realizado por un equipo multidisciplinar de expertos, utilizando una amplia gama de información, incluyendo la neuroimagen.
La investigación anterior estableció que las personas con niveles bajos de vitamina D son más propensas a seguir teniendo problemas cognitivos, pero este estudio confirma que esto se traduce en un incremento sustancial en el riesgo de enfermedad de Alzheimer y demencia.
La vitamina D proviene de tres fuentes principales: la exposición de la piel a la luz solar, alimentos como el pescado azul y suplementos alimenticios. La piel de las personas mayores puede ser menos eficiente a la hora de convertir la luz solar en vitamina D, lo que las hace más propensas a estar carentes de vitamina D y depender de otras fuentes. En muchos países, la cantidad de radiación UVB en invierno es demasiado baja para permitir la producción de vitamina D.
El estudio también encontró evidencia de que hay un umbral del nivel de vitamina D que circula en el torrente sanguíneo por debajo del cual aumenta el riesgo de desarrollar demencia y enfermedad de Alzheimer. El equipo tenía anteriormente la hipótesis de que esto podría estar en entre 25 a 50 nmol/L y sus nuevos hallazgos confirman que los niveles de vitamina D por encima de 50 nmol/L están más fuertemente asociados con una buena salud cerebral.

jueves, 31 de julio de 2014

¿De qué se ríen los bebés?


Cuando semanas después de nacido, el bebé finalmente esboza una sonrisa, sus agotados padres se derriten. Muchos lo pueden interpretar como un acto reflejo, pero en realidad no es así. Si se escucha la risa de un bebé, uno no puede sino concluir que entienden la broma.

El doctor Caspar Addyman, investigador de la carcajada del bebé de la Universidad de Londres en Birkbeck, lleva más de cinco años estudiando la risa de los bebés desde su laboratorio y a partir de encuestas por internet a miles de padres de todo el mundo.
Addyman llegó a la conclusión de que los pequeños entienden el chiste.
"Uno no se ríe si no entiende la gracia. Cuando los bebés se ríen de algo, quiere decir que hay algo que comprenden del mundo", le explica al programa Health Check de la BBC.
El experto sabe que esto no es algo fácil de probar en un laboratorio; "pero creo que una de los aspectos clave y mejores de los bebés es su alegría y asombro por el mundo, razón por la cual creemos que debemos incluirlo en la investigación".
En internet hay un video viral sobre un bebé riendo a carcajadas cuando su padre rasga un papel. Una acción que para uno es normal o irrelevante, para el pequeño es de lo más gracioso.
"Esto se debe al elemento sorpresa, a lo inusual", explica Adyman. "Aquí tuvimos un padre con un bebé de tan sólo tres meses que se rió de lo mismo, es probablemente el bebé más pequeño del mundo -que sepamos- que se haya reído de esto".
Addyman y su equipo han procesado las respuestas de unos 1.400 padres de todo el mundo sobre quién hace reír a sus bebés y qué los hace reír más.

Primero cosquillas

Y pareciera que, como durante tanto tiempo han insistido los padres, la risa empieza mucho antes de lo que la mayoría de los psicólogos piensan.
"Pienso que los padres son los que mejor saben si su hijo se está sonriendo o si sólo se trata de un acto reflejo", comenta el experto.
"Las sonrisas se manifiestan desde el primer o segundo mes de nacidos", señala Addyman. "La risa aparece poco después".
Este doctor considera que las cosas de las que se ríen los bebés parecen tener que ver con lo que entienden del mundo.
"Así que para los muy pequeños, son sólo sensaciones físicas", agrega Addyman. "Obviamente las cosquillas son un punto de partida".
"Poner a los bebés de cabeza parece ser una buena forma de hacerlos reír", continúa. "Y en la medida que crecen, aumenta el nivel de sofisticación (del sentido del humor)".
Así, lo siguiente es la sorpresa, que empieza a ser una parte clave de la risa. "Solo cuando tienen de 8 a 12 meses es que entienden lo suficiente del mundo como para detectar cuándo las cosas no son lo que parece".
Ejemplo de ello es cuando la mamá cambia la voz a tonos más infantiles, o el papá se pone un sombrero ridículo. "Estas acciones solo se hacen graciosas cuando el bebé está lo suficientemente seguro de los cimientos de su mundo".
"Es muy difícil hacer que los niños rían en el laboratorio, debido a que cada bebé es distinto y la risa es parte de su relación con el mundo".

martes, 29 de julio de 2014

La Fatiga Cronica podria estar Vinculada a los Cambios Cerebrales segun estudio



Un estudio de imágenes cerebrales ha mostrado que los pacientes con síndrome de fatiga crónica tienen respuestas reducidas en una región del cerebro relacionada con la fatiga. El hallazgo, que se publica en Plos One, sugiere que el síndrome de fatiga crónica se asocia con cambios en el cerebro que implican a circuitos cerebrales que regulan la actividad motora y la motivación.

En comparación con individuos sanos, los pacientes con síndrome de fatiga crónica presentaban una menor activación de los ganglios basales, tal y como se midió en las imágenes de resonancia magnética funcional. Esta disminución de la actividad de los ganglios basales también se relacionó con la gravedad de los síntomas de fatiga.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses, el síndrome de fatiga crónica es un trastorno debilitante y complejo que se caracteriza por fatiga intensa que no mejora con reposo en la cama y que puede empeorar con el ejercicio o el estrés mental.
"Elegimos los ganglios basales porque son los objetivos principales de la inflamación en el cerebro", explica el autor principal de este trabajo, Andrew Miller, profesor de Psiquiatría y Ciencias Conductuales de la Facultad de Medicina de la Universidad Emory, en Atlanta, Estados Unidos. "Los resultados de una serie de estudios previos sugieren que el aumento de la inflamación puede ser un factor que contribuye a la fatiga en pacientes con síndrome de fatiga crónica y puede incluso ser la causa en algunos de ellos", añade.

Los ganglios basales son estructuras profundas dentro del cerebro, que se cree que son responsables del control de los movimientos y las respuestas a las recompensas, así como de las funciones cognitivas. Varias enfermedades neurológicas implican una disfunción de los ganglios basales, incluyendo la enfermedad de Parkinson y la de Huntington, por ejemplo.

En anteriores estudios de investigadores de Emory se vio que las personas que toman interferón alfa como tratamiento para la hepatitis C, que puede inducir a la fatiga severa, también muestran una actividad reducida en los ganglios basales. El interferón alfa es una proteína producida naturalmente por el cuerpo, como parte de la respuesta inflamatoria a la infección viral, por lo que la inflamación también se ha vinculado con la fatiga en otros grupos, como los sobrevivientes de cáncer de mama.

Respuestas a virus

"Varios trabajos previos habían sugerido que las respuestas a los virus pueden ser la base de algunos casos de síndrome de fatiga crónica --dice Miller--. Nuestros datos apoyan la idea de que la respuesta inmunitaria del cuerpo a los virus podría estar relacionada con la fatiga, al afectar al cerebro a través de la inflamación. Continuamos estudiando cómo la inflamación afecta los ganglios basales y sus efectos en otras regiones del cerebro y la función cerebral".

Las implicaciones de estos conocimientos en el tratamiento pueden incluir la potencial utilidad de los medicamentos para alterar la respuesta inmunitaria del cuerpo mediante el bloqueo de la inflamación o el suministro de medicamentos que mejoran la función de los ganglios basales, apunta el principal investigador de este trabajo.

Los científicos compararon a 18 pacientes con diagnóstico de síndrome de fatiga crónica con 41 voluntarios sanos. Los 18 pacientes fueron reclutados en base a una encuesta telefónica inicial seguida de extensas evaluaciones clínicas, mediante las cuales se excluyó a las personas con depresión grave o que estaban tomando antidepresivos, menos aquellos con trastornos de ansiedad.

Un dólar al acertar

Para la parte de las imágenes cerebrales del estudio, se dijo a los participantes que iban a ganar un dólar si adivinaban correctamente si una tarjeta preseleccionada era de color rojo o negro. Tras su conjetura, se les reveló el color de la tarjeta y fue entonces cuando los investigadores midieron el flujo sanguíneo a los ganglios basales.

La medida clave era cómo de grande era la diferencia de actividad entre el acierto y el fallo. Los que padecían más fatiga crónica tenían los cambios más pequeños, sobre todo en el núcleo caudado derecho y el globo pálido derecho, las dos partes de los ganglios basales.

Los estudios actualmente en marcha en Emory están investigando aún más el impacto de la inflamación en los ganglios basales, incluyendo análisis con tratamientos antiinflamatorios para reducir la fatiga y la pérdida de la motivación en los pacientes con depresión y otros trastornos con inflamación, entre ellos el cáncer.