jueves, 20 de febrero de 2014

Desarrollan por primera vez pulmones humanos en laboratorio


Los responsables de este hito en medicina regenerativa son científicos de la rama médica de la Universidad de Texas (UTMB) quienes han conseguido cultivar pulmones humanos en laboratorio, utilizando partes de pulmones de niños fallecidos.

El pulmón es uno de los órganos más complejos que existen a nivel celular, por ello, el hecho de conseguir por primera vez en la historia de la ciencia unos pulmones humanos, es un avance que abre las puertas a grandes posibilidades en materia de  transplantes.

El proceso ha sido largo y laborioso. La investigación se remonta a 2010 cuando los investigadores diseñaron un nuevo método de ingeniería regenerativa. Esta técnica fue aplicada a pulmones humanoscultivados en un tanque de peces en los que utilizaron células de dos niños fallecidos en un accidente y cuyos pulmones no pudieron trasplantarse debido a sus grandes daños.

El primero de los pulmones de los niños fallecidos fue utilizado como un esqueleto (compuesto de colágeno y elastina, las principales proteínas en el tejido conectivo) donde se aplicaron las células del otro pulmón, sumergiéndolo a continuación en una cámara repleta de un líquido nutritivo. Tras 4 semanas de inmersión, el equipo extrajo un pulmón humano completo del líquido, con la única salvedad de que el órgano era más rosado, más suave y menos denso. Pero el proceso había sido un rotundo éxito.

Gracias a este gran avance, en el futuro podríamos estar hablando de trasplantes de pulmón fabricados en laboratorio con total normalidad (sin pensar en problemas de compatibilidad entre paciente y donante) para curar problemas tan graves como la fibrosis quística o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Según los científicosos, estos pulmones creados en laboratorios podrían utilizarse en trasplantes en un plazo no inferior a 12 años.

martes, 28 de enero de 2014

Mexicanos crean nuevas prótesis óseas y técnicas contra tumores



Médicos mexicanos desarrollaron una novedosa técnica para atender los tumores óseos a partir de calor y diseñaron prótesis de manufactura nacional que disminuyen los altos costos y otros problemas técnicos que provocaban las importadas.

Los especialistas del Instituto Nacional de Rehabilitación, Genaro Rico, Javier Linares y Roberto González, mostraron una línea mexicana de prótesis para reconstrucción fémur, rodilla, húmero, cadera y en general huesos de brazos y piernas con cáncer óseo.

En conferencia de prensa, Genaro Rico, jefe de Servicio de Tumores Óseos de dicho Instituto, detalló que la investigación del equipo multidisciplinario de oncólogos y especialistas fue desarrollada en los últimos 23 años en dicho centro.

Refirió que en 1990 se iniciaron las cirugías para colocar prótesis del país, pues las importadas utilizan un cemento que ocasiona alteraciones de la mecánica del hueso, además de que no siempre servían porque eran muy grandes para la talla de pacientes mexicanos.

Otros de los beneficios de estas prótesis de manufactura mexicana son que tienen un costo mucho menor, pues las adquiridas del extranjero, por ejemplo la de rodilla, puede tener un valor de hasta 400 mil pesos, expuso.

Comentó que en esta investigación se concluyó que no sólo se tendría que trabajar en la opción de colocar prótesis a los pacientes con tumores óseos, por lo que con el Departamento de Biomédica de dicho Instituto se diseñó un "generador de vapor" que permite "salvar hueso".

A nivel mundial, precisó, el calor es un cuarto pilar para el tratamiento del cáncer óseo, pues en primer lugar está la cirugía, seguida de la quimioterapia, radioterapia, por lo que con ese aparato se logra "ahorrar" hueso en candidatos a amputaciones.

Detalló que con ese sistema, los pacientes con cáncer óseo o de tejido en extremidades logran salvar hasta 80 por ciento de sus huesos a partir de una técnica llamada Hipertemia Hídrica Controlada (HHC), que consiste en introducir la parte del cuerpo a agua con temperatura de más de 40 grados centígrados.

En ese tenor, el doctor Roberto González explicó que el llamado generador de vapor o HHC ha sido utilizado en el tratamiento de al menos un centenar de pacientes con resultados exitosos, aunque aún continúa en fase de investigación.

El especialista detalló que las células tumorales se mueren a más de 40 grados centígrados y que pese a que en el tratamiento suele haber quemaduras en piel, los beneficios son mayores porque se logra salvar hueso y con ello la posibilidad de que las personas no requieran prótesis o éstas sean menores.

En tanto, el doctor Genaro Linares, dijo que las prótesis mexicanas están patentadas y son fabricadas en Puebla, y a la fecha han sido colocadas casi 300, muchas de ellas a pacientes de escasos recursos, que son apoyados por fundaciones e instituciones.

jueves, 16 de enero de 2014

El tamaño del cerebro importa: ellos, ellas y el cuerpo calloso


El cuerpo calloso es una estructura que une los dos hemisferios cerebrales y permite la comunicación de información entre ellos. Está formada por un gran número de fibras nerviosas que ayudan al cerebro a coordinar las funciones mentales que están distribuidas en ambos lados.  

Hasta ahora se ha dicho que el tamaño del cuerpo calloso era diferente entre hombres y mujeres, generalmente mayor en ellas. Otra de las cosas que se saben es queel tamaño del cerebro también es diferente, en este caso, generalmente mayor en ellos. Lo que se preguntan los científicos es si las diferencias encontradas en el tamaño del cuerpo calloso dependen de las diferencias en el tamaño total del cerebro o  realmente se dan únicamente en base al género.

Pues bien, esta pregunta comienza a tener sus primeras respuestas. Así lo han descrito Eileen Luders y sus colaboradores de la UCLA School of Medicine en Los Ángeles (EE.UU.) en la revista Neuroimage. En su estudio, compararon las dimensiones del cuerpo calloso de 24 hombres y 24 mujeres que no diferían en el tamaño cerebral total. También compararon a 24 hombres con el cerebro extremadamente grande y los compararon con 24 mujeres con el cerebro extremadamente pequeño para valorar si los posibles efectos de la variable género dependerían del grado de diferencia en el tamaño cerebral entre las dos muestras.

Los resultados mostraron que el tamaño del cuerpo calloso de los varones era siempre mayor, y que  esta diferencia estaba determinada por la diferencia en el tamaño global del cerebro. Así, cuanto mayor es la diferencia en tamaño del cerebro entre hombres y mujeres, mayor es la diferencia entre sus cuerpos callosos. Cuando el tamaño del cerebro de ellos y ellas era idéntico, no se encontraban esas diferencias  anatómicas en el cuerpo calloso.

Y ahora nos preguntamos… ¿somos iguales también a nivel de rendimiento cognitivo? ¿Se nos dan igual de bien las mismas cosas? ¿Serán ellos mejores en las capacidades perceptivas? ¿Y ellas en las habilidades lingüísticas? Y lo más importante, de ser así ¿se puede cambiar eso? Por si acaso, no dejes de intentarlo. Entrena tu cerebro, sea del tamaño que sea.

lunes, 16 de diciembre de 2013

(Reportaje) Ensayos en fase I, el primer paso en la lucha contra el cáncer

José Luis Marín tiene 61 años. Hace ocho años sufrió una caída mientras estaba esquiando y empezó a sufrir molestias en una costilla. Lo que parecía ser una simple secuela del accidente, acabó tras una serie de pruebas en un diagnóstico que le acompaña desde entonces: mieloma múltiple.
José Luis, afectado por mieloma múltiple, participa en un ensayo...
A pesar de los tratamientos con quimioterapia y un autotrasplante de la sangre, este cáncer sanguíneo ha reaparecido hasta en cinco ocasiones en su organismo. Por eso, cuando a José Luis le ofrecieron participar en un ensayo clínico en fase I no lo dudó ni un momento. "Estoy encantado, no sólo por si me sirve a mí, sino por si puede ayudar a los demás", explica a este periódico.
Todos los martes acude a la Unidad de Ensayos Clínicos en Hematología (HUNET) que el Hospital 12 de Octubre de Madrid puso en marcha hace seis meses. Si los análisis lo permiten, vuelve el día siguiente para recibir una terapia experimental ("un sucedáneo de la quimioterapia", bromea) diseñada para que su propio sistema inmune 'ataque' a las células malignas.
Como explica el doctor Joaquín Martínez, responsable de esta unidad, este tipo de ensayos (los primeros antes de que un fármaco llegue definitivamente a la práctica clínica), se llevan a cabo con muy pocos pacientes, sobre todo para comprobar que la terapia no es tóxica. La del 12 de Octubre es la única unidad de estas características acreditada en un hospital público de la Comunidad de Madrid, aunque el Hospital Puerta de Hierro prepara una unidad similar que podría echar a andar en los próximos meses.
"Nuestro objetivo es acelerar la traslación de los descubrimientos que se hacen en el laboratorio para que pasen rápidamente al paciente", explica el doctor Martínez. En estos seis primeros meses de rodaje han puesto en marcha tres ensayos y tienen dos más a punto de arrancar. "No sólo beneficia a los pacientes, porque pueden ser los primeros en recibir terapias experimentales, con una gran calidad asistencial por parte de personal específicamente formado; sino que los ensayos clínicos son también una fuente de ingresos para el hospital, porque España está bien considerada a nivel internacional por la calidad de su sistema de salud".
Además de servir de laboratorio de pruebas a moléculas desarrolladas por la industria farmacéutica (o por centros de investigación más básica, como el CNIO, con el que tienen acuerdos puntuales), en esta unidad se prueba también una terapia que ha salido de los laboratorios del propio hospital: "Extraemos sangre del paciente y aislamos y expandimos sus propios linfocitos [células defensivas] para luego volver a transfundírselos".
Hasta ahora, esta terapia había demostrado su eficacia con una sola infusión, pero este ensayo, en el que participa José Luis, consiste en repetir varias infusiones en combinación con otros tratamientos estándar para el mieloma múltiple (como es el caso de la quimioterapia). Como explica el doctor Martínez, por el momento los tres pacientes en el ensayo han recibido ya 18 transfusiones sin ningún signo de toxicidad. Se trata, como explica el doctor Martínez, de pocos participantes (algo habitual en los ensayos en fase I, puesto que se trata de los primeros humanos que prueban la nueva terapia después de los ensayos en animales) y con varias recaídas ya a sus espaldas. "En mi caso hay una respuesta completa de la enfermedad, pero aún hay algún rastro visible en las pruebas de imagen", explica José Luis, que acude puntualmente a su trabajo el día después de recibir la terapia.
Hace ya ocho años que conoció el diagnóstico ("era el 11 de abril de 2005 y me inflé a llorar"), pero reconoce que lleva "medianamente bien" su nueva terapia; "el trato del personal es exquisito y lo peor de todo es que después de cuatro o cinco horas enchufado a la terapia te duele un poco el culo", bromea con humor.

También en niños
Si en el caso de los adultos los ensayos clínicos son fundamentales, estas pruebas son aún más importantes en el caso de los niños, una población con poco interés comercial para la industria. Para paliar la falta de ensayos infantiles en oncología, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Hospital Niño Jesús de Madrid acaban de poner en marcha una nueva unidad conjunta para fomentar el desarrollo de nuevos tratamientos contra el cáncer en niños y adolescentes. Hasta ahora, como reconoce el doctor Lucas Moreno, médico del CNIO y coordinador de la unidad, la mayoría de fármacos para niños con cáncer eran 'versiones infantiles' de los mismos medicamentos que se dan a los adultos. "Ahora que conocemos más dianas moleculares y las vías de señalización sobre las que podemos actuar, estos ensayos son una nueva forma de desarrollar medicinas específicas para niños", apunta. Como resalta por su parte el doctor Luis Madero, jefe del servicio de Oncohematología del Hospital Niño Jesús, la necesidad de terapias para estos niños es urgente. "El 75% de estos casos se cura, pero este porcentaje es el mismo que a principios del año 2000 porque no ha habido tratamientos nuevos", admite el oncólogo. "En los últimos años ha habido un gran número de dianas moleculares aprobadas para tumores adultos, pero en niños no ha habido ni una.Lo que queremos es empezar a desarrollar fármacos dirigidos también en niños porque los nuevos fármacos no llegan a oncología pediátrica", denuncia el doctor Madero. En total, en esta unidad hay abiertos 13 ensayos clínicos, muchos de ellos con colaboración internacional. "Siempre que hablamos con las asociaciones de padres nos demandan más opciones, más ensayos clínicos... Por eso, cuando les explicamos a los padres y pacientes -según su edad-, están de acuerdo un participar y conocen las implicaciones", explica Moreno.

jueves, 21 de noviembre de 2013

¿Qué es la medicina regenerativa?


La curación de enfermedades sin tratamiento, la regeneración de tejidos dañados por la vejez o por un traumatismo, la creación de órganos listos para trasplante o la solución a trastornos genéticos son algunos de los objetivos de la medicina regenerativa, una de lasarmas médicas del futuro y un campo de estudio real en el presente.
Este tipo de medicina se vincula a diferentes áreas científicas como la terapia celular avanzada, la ingeniería genética o la de tejidos.
El primero de estos campos, la terapia celular, se basa en el uso de células madre de distinto origen que, mediante diferentes procedimientos, se diferencian en el tipaje celular deseado. De esta manera, bien a través de un embrión, de una célula madre adulta o de una especializada, los investigadores han podido derivar cada una de ellas a otro tipo celular con la idea de generar un tejido sustituto a otro enfermo o dañado. La mayor experiencia en este terreno se ha hecho en los trasplantes de médula ósea que pueden salvar la vida de personas con leucemia al sustituir sus células enfermas por otras de un donante.
Pero más allá de las células hematopoyéticas (de la sangre, las que proceden de la médula), los científicos han probado la plasticidad de las células madre embrionarias y, recientemente, la posibilidad de conseguir otras similares a partir de la piel, las iPS, que también han demostrado en numerosos estudios que son capaces de convertirse en otros linajes como neuronascardiomiocitoshueso, etc. Y también se han mostrado eficaces para curar, en el laboratorio, varias enfermedades como la hemofilia, o la anemia de Fanconi. De hecho, estas mismas células han sido capaces de generar miniórganos como el hígadocerebro y riñón. Toda una promesa para poder, en un futuro, conseguir órganos para trasplantes o injertos para reparar partes dañadas de un tejido, o también para probar fármacos específicos para enfermedades propias de esos órganos.
El segundo gran campo de la medicina regenerativa es la terapia génica que consiste en la inserción de un gen en una célula para sustituir o bloquear un gen defectuoso o ausente en las células. Su mayor finalidad estaría en el tratamiento de patologías hereditarias o enfermedades adquiridas como el cáncer, aunque otro uso frecuente es para marcar una célula para poder seguir su evolución. Con un inicio complicado, con el desarrollo de leucemias en algunos pacientes, la mejora de los vectores que transportan los genes ha permitido en los últimos años éxitos contundentes. Así, que pasó del fracaso inicial a la curación de diferentes patologías como los niños burbuja, enfermedades como la leucodistrofia o la ceguera.
La tercera pata de la medicina regenerativa es la ingeniería de tejidos, es decir, el desarrollo de órganos bioartificiales cultivados en el laboratorio para reemplazar aquellos que no funcionan o no existen. La fabricación de estos órganos utilizan por un lado andamiajes elaborados a partir de materiales poliméricos y por otro, células vivas para repoblar esa estructura. La primera generación de biomateriales se remonta a los años 60, aunque fue en los 80 cuando se empezó a utilizar materiales bioabsorbibles. En los últimos años, se ha empezado a aplicar materiales que son además bioactivos que generan estímulos a nivel celuar y molecular. Uno de los especialistas que más ha avanzado en este área es Anthony Atala, del Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad Wake Forest, que ha logrado desarrollar vejigasuretras o tejido eréctil.
Pero los avances la ingeniería de tejidos han dado más frutos, como el conseguido por Paolo Macchiarini con una tráquea bioartificial y otra totalmente sintética, o el obtenido en Massachusetts al crearorejas artificiales. En animales, donde se ha avanzado un poco más, se ha podido crear corazones artificialespulmones, o dientes.
Por otro lado, en los últimos años hay que destacar los avances conseguidos con las impresoras de tejidos, que han dado lugar ainjertos de pielcartílago, etc.
Sólo el tiempo nos permitirá saber hasta dónde llegará el desarrollo de este campo de la medicina, cuántos avances producirá y qué otros enfermos se verán beneficiados. Quizás algún día enfermedadesmalditas como el Alzheimer, el Parkinson o el cáncer tengan un remedio eficaz para combatir sus efectos perniciosos. De momento, hay que esperar.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿QUÉ ES EL ICTUS?, ¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?


Denominamos ictus a un trastorno brusco de la circulación cerebral, que altera la función de una determinada región del cerebro.
Son trastornos que tienen en común su presentación brusca, que suelen afectar a personas ya mayores –aunque también pueden producirse en jóvenes– y que frecuentemente son la consecuencia final de la confluencia de una serie de circunstancias personales, ambientales, sociales, etc., a las que denominamosfactores de riesgo.
Los términos accidente cerebrovascular, ataque cerebral o, menos frecuentemente, apoplejía son utilizados como sinónimos del término ictus.
El ictus, por lo tanto, puede producirse tanto por una disminución importante del flujo sanguíneo que recibe una parte de nuestro cerebro como por la hemorragia originada por la rotura de un vaso cerebral. En el primer caso hablamos de ictus isquémicos; son los más frecuentes (hasta el 85% del total) y su consecuencia final es el infarto cerebral: situación irreversible que lleva a la muerte a las células cerebrales afectadas por la falta de aporte de oxígeno y nutrientes transportados por la sangre. En el segundo caso nos referimos aictus hemorrágicos; son menos frecuentes, pero su mortalidad es considerablemente mayor. Como contrapartida, los supervivientes de un ictus hemorrágico suelen presentar, a medio plazo, secuelas menos graves.
En relación a estas consideraciones, los médicos distinguimos varios tipos principales de ictus:
  • Ictus trombótico, aterotrombótico o trombosis cerebral. Es un ictus isquémico causado por un coágulo de sangre (trombo), formado en la pared de una arteria importante, que bloquea el paso de la sangre a una parte del cerebro.
  • Ictus embólico o embolia cerebral. Se trata de un ictus isquémico que, al igual que el trombótico, está originado por un coágulo de sangre; éste, sin embargo, se ha formado lejos del lugar de la obstrucción, normalmente en el corazón. A este coágulo lo denominamos émbolo.
  • Ictus hemodinámico. Dentro de los ictus isquémicos es el más infrecuente. El déficit de aporte sanguíneo se debe a un descenso en la presión sanguínea; esto ocurre, por ejemplo, cuando se produce una parada cardíaca o una arritmia grave, pero también puede ser debido a una situación de hipotensión arterial grave y mantenida.
  • Hemorragia intracerebral. Es el ictus hemorrágico más frecuente. Una arteria cerebral profunda se rompe y deja salir su contenido sanguíneo, que se esparce entre el tejido cerebral circundante, lo presiona y lo daña. La gravedad de este tipo de ictus reside no sólo en el daño local sino en el aumento de presión que origina dentro del cráneo, lo que afecta a la totalidad del encéfalo y pone en peligro la vida.
  • Hemorragia subaracnoidea. Es una hemorragia localizada entre la superficie del cerebro y la parte interna del cráneo. Su causa más frecuente es la rotura de un aneurisma arterial (porción anormalmente delgada de la pared de una arteria, que adopta forma de globo o saco).
Aunque por su forma de presentación –súbita e inesperada– pudiera parecer que el ictus es una catástrofe imprevisible, en realidad –en la mayoría de los casos– no es así. El ictus es el resultado final de la acumulación de una serie de hábitos de estilo de vida y circunstancias personales poco saludables (factores de riesgo). Los vasos sanguíneos son el blanco de estas agresiones y, tras años de sufrir un daño continuado, expresan su queja final y rotunda: el ictus.
En la actualidad están bien identificados los más importantes factores de riesgo para el ictus. Algunos de ellos,
por su naturaleza, no pueden modificarse. Es el caso de la edad (el riesgo de padecer un ictus crece de forma importante a partir de los 60 años) y el sexo(en general, hasta edades avanzadas, el ictus se da más entre los hombres que entre las mujeres, aunque la mortalidad es mayor en estas últimas). La historia familiar de ictus, haber sufrido un ictus con anterioridad y pertenecer a determinadas razas, como por ejemplo la raza negra americana, también predisponen con mayor fuerza a padecer un ictus, sin que estas condiciones puedan, en sentido estricto, reconducirse.
Por el contrario, hoy día sabemos que, afortunadamente, podemos actuar sustancialmente sobre los factores de riesgo más importantes y, con ello, reducir de forma significativa el número total de personas que sufrirán un ictus cada año. Hoy por hoy, el mejor tratamiento del que disponemos para las enfermedades cerebrovasculares es una adecuada prevención y ésta comienza por la modificación de los principales factores de riesgo «tratables».
En los últimos 25 años, se ha conseguido ir reduciendo paulatinamente el número de ictus y disminuir hasta el 50% su mortalidad. Una buena parte de este éxito se debe al creciente control de su factor de riesgo más importante:
la hipertensión arterial. Toda persona mayor de 50 años de edad debería tomarse la tensión arterial al menos una vez al año; hay que tener presente que el riesgo de sufrir un ictus se incrementa tanto si está elevada la tensión arterial sistólica (máxima) como la diastólica (mínima), o ambas. Cifras superiores a 140/80 deben ser vigiladas por su médico.
Los pacientes que padecen enfermedades cardíacas y, sobre todo por su frecuencia, las que tienen su origen en la arteriosclerosis de las arterias coronarias –la «angina de pecho» y el infarto de miocardio (cardiopatías isquémicas)– corren un riesgo claramente mayor de padecer un ictus. Ello se debe a que la mayoría de los ictus isquémicos, los que denominábamos aterotrombóticos, también tienen en la arteriosclerosis su punto de partida. Pero, es más, si estos problemas cardíacos cursan con determinados tipos de arritmias, como la fibrilación auricular, lo cual no es infrecuente, el riesgo crecerá de forma muy considerable. Estas situaciones exigen una actuación médica enérgica, que puede reducir estas malas expectativas en cerca del 70%.
El consumo de tabaco es la causa prevenible más importante de muerte prematura. Su asociación con la arteriosclerosis, las enfermedades cardíacas y el ictus no ofrece hoy ninguna duda.
Aunque, en la actualidad, no está establecido con claridad el papel exacto que desempeñan los niveles elevados de las grasas en la sangre (colesterol y triglicéridos) en la probabilidad de sufrir un ictus, sí es evidente su relación con otras enfermedades, como la angina de pecho, el infarto de miocardio y la arteriosclerosis, y éstas a su vez tienen una estrecha relación con el ictus, como hemos visto con anterioridad.
La diabetes mellitus es una enfermedad que condiciona la incapacidad del organismo para metabolizar adecuadamente la glucosa que ingerimos con la dieta. La diabetes aumenta el riesgo de padecer muchas otras enfermedades (renales, oculares, cardíacas, de los nervios periféricos, etc.) y también de sufrir un ictus. Ello se debe a que, al igual que la arteriosclerosis, obstruye los vasos y éstos están en todos los órganos importantes del cuerpo. Hasta el 20% de las personas que han sufrido un ictus son diabéticas.
A pesar de ser una condición permanente, aquellos diabéticos que siguen un adecuado control de su enfermedad tienen menos probabilidades de sufrir un ictus que los que no lo hacen.
En ocasiones, el ictus nos concede una segunda oportunidad. El paciente sufre transitoriamente (con frecuencia sólo dura unos minutos) todos los síntomas con los que cursa un ictus establecido, pero, por fortuna para él, éstos desaparecen como llegaron, sin dejar ninguna secuela. Este caprichoso perfil temporal, la ausencia de dolor y –sobre todo– la ausencia de secuelas hacen que el paciente y, lo que es peor, a veces el médico minusvaloren estos episodios, con explicaciones simplistas y erróneas. Esta situación, a la que denominamosataque isquémico transitorio, es un verdadero «amago» de ictus: hasta un tercio de los pacientes que lo han sufrido presentarán un ictus establecido en el año siguiente si no se toman las medidas adecuadas.
En el siguiente apartado expondremos cuáles son los síntomas que denominamos de alarma y que nos ayudarán a reconocer los ataques isquémicos transitorios y el ictus en sus fases iniciales. Ello permitirá acudir con rapidez al hospital para ser atendidos por el neurólogo.
Otros factores de riesgo potencialmente tratables son: el consumo excesivo dealcohol, la obesidad, la vida sedentaria y los tratamientos con anticonceptivos orales, aunque –en la actualidad– su contenido en estrógenos es bajo y sólo parecen aumentar el riesgo si se suman otros factores, sobre todo el consumo de cigarrillos o padecer otra enfermedad vascular o cardíaca.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Según la OMS 600.000 niños con retraso intelectual por culpa del plomo


La exposición al plomo provoca al año unos 600.000 casos de discapacidad intelectual en niños en el mundo, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS), con motivo de la Semana de la Prevención del Envenenamiento por Plomo.
La exposición a altos niveles de plomo puede causar en los niños daños en el cerebro y el sistema nervioso central, convulsiones, coma e incluso la muerte. La OMS estima que unas 143.000 personas mueren al año envenenadas por plomo y apunta como principal causa a la pintura con este metal, utilizadas en la fabricación de casas, juguetes, muebles y otros objetos.
El 99% de los casos de menores afectados por altos niveles de exposición de plomo viven en países con ingresos bajos y medios y la causa es el uso de pinturas fabricadas con este componente. Desde la OMS explicaron que esos productos poseen un sabor dulce, lo que la hace más atractiva para los niños, que pueden coger y comer trozos de pintura desconchada.
La OMS identificó al plomo como uno de los 10 químicos que más afectan a la salud, por lo que pidió a sus Estados miembros acciones para proteger la salud de trabajadores, niños y mujeres en edad fértil.
Estas acciones incluyen la adopción de regulaciones y procedimientos para eliminar el uso de plomo en pinturas decorativas, además de proporcionar información a la población para renovar las casas donde se usó esta pintura. "El envenenamiento por plomo continúa siendo uno de los problemas de salud medioambientales que más afectan a niños en el mundo", expresó en un comunicado la directora de salud pública y medio ambiente de la OMS, María Neira.
Según Neira, esta situación se podría acabar si se establecen "medidas para restringir la fabricación y el uso de pintura con plomo". Este tipo de pintura sigue siendo un problema incluso en los países que ya han prohibido su uso, ya que se encuentra todavía en casas construidas hace décadas y su reemplazo supone un alto coste.
La pintura con plomo ha dejado de utilizarse en 30 países en todo el mundo, cifra que aumentará a cincuenta países en 2015 y que se espera que alcance a todo el mundo para 2020.